Bienvenido al primer Blog sobre Economía Forense en Español

Blog: www.economiaforense.org
Contacto: José Antonio Avellaneda

Bienvenido a este proyecto de Blog que pretende desarrollar conceptos relacionados con la prueba pericial contable y económica en un intento de acercarlos al profesionales que los tiene que utilizar pero tiene una formación específica distinta. También es un cuaderno de bitácora sobre economía para no economistas y auditoría para no auditores.

¿Qué significa economía forense?

NOTA: Pásate por El Nanoeconomista y encontraras otras cuestiones interesantes relacionadas con la economía.

miércoles, 7 de mayo de 2008

¿Por qué aparece – o puede aparecer – el fraude y la manipulación contable en las empresas?

Manipular (según el DRAE)
(Del lat. manipŭlus, manojo, unidad militar, y en b. lat. el ornamento sagrado).
(…)
3. tr. Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares.
4. tr. coloq. Manejar alguien los negocios a su modo, o mezclarse en los ajenos.


Fraude (según el DRAE)

(Del lat. fraus, fraudis).
1. m. Acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete.
2. m. Acto tendente a eludir una disposición legal en perjuicio del Estado o de terceros.
3. m. Der. Delito que comete el encargado de vigilar la ejecución de contratos públicos, o de algunos privados, confabulándose con la representación de los intereses opuestos.



Inicialmente existen situaciones (ambientes) en los que el riesgo de fraude o manipulación son más elevados:
  • El contrato de agencia: ya comentado [AQUÍ]
  • Existe lo que se conoce como Información asimétrica: En primer lugar, el agente responsable de suministrar la información contable interna (a socios, accionistas, etc.) o externa (a entidades financieras, acreedores, administración tributaria, etc.) debe estar suficientemente motivado – léase “remunerado” – para que lo haga de forma fiable puesto que resulta imposible, para los destinatarios de la información, la verificación de las operaciones transacción a transacción; y en segundo lugar, las decisiones en muchos casos son tomadas por el agente analizando decenas de variables y micro-variables, que afectan a su decisión, y que no siempre pueden ser contrastadas o verificadas por la propiedad.
  • Reducida importancia del castigo al manipulador en caso de ser detectada.
  • Entorno ético de la empresa interno y externo
Pese a todo, la línea que separa el maquillaje ocasional de la manipulación generalizada y fraudulenta es muy fina y como todo pasa por ciertos estadios de evolución:
1º) En principio todo el mundo es honesto y, a priori, ni por un momento se plantea manipular los datos y mucho menos en beneficio propio.
2º) Los problemas surgen, de ahí la importancia del entorno ético general de la empresa, cuando un día llega una petición especial de la propiedad o – peor aún – es práctica generalizada en la empresa o el sector.
3º) Una vez probada la fruta prohibida por el responsable de la contabilidad su perspectiva cambia y si se ha hecho una vez o se hace en determinados casos ¿porqué no va a poder hacerse otras veces?. Es más, moralmente el desprestigio de que dichas prácticas sean detectadas y posiblemente salgan a la luz crece en una proporción menor que la magnitud de chanchullo.
4º) Tarde o temprano lo excepcional se vuelve normal y, al igual que ocurre con el mal olor ambiental, deja de percibirse como una actitud desviada.
5º) Finalmente, tomado ese tren uno ya no puede bajarse y una mancha es tapada por otra mancha mayor y lo de menos – llegado a este punto – es que se descubra y ya sólo se lucha contra el tiempo, buscando retrasar al máximo que el hecho sea detectado por aquellos que no están implicados y podrían considerarse afectados.
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Entrada actualizada en www.ecomomiaforense.es

6 comentarios:

Echevarri dijo...

Buen resúmen de la situación. Algo que favorece este desatre es la falta de formación financiera de nuestros Gerentes. ¿Cuantos son capaces de ller y entender unas Cuentas Anuales?

José Ant. Avellaneda dijo...

Estoy completamente de acuerdo. La falta de formación financiera hace que el "gerente" no valore dicha información.

Suelo decir que dirigir tu empresa sin la información histórica que te proporciona la contabilidad "es posible", pero es lo mismo que conducir un vehículo sin retrovisores: si llevas un tren o una bicicleta tal vez puedas pesar que no lo necesitas, pero si conduces un coche, un camión o incluso un pequeño ciclomotor se hace imprescindible.

Anónimo dijo...

Muy buen tema. Y muy buen blogg.

El problema realmente es doble: por una parte, no se le da demasiada importancia al tema, por irrelevante (PYMES) o por la sensación de ser una situación generalizada.

Por otra, es un hecho que la contabilidad es subjetiva, depende de múltiples factores que no se pueden conocer con certeza y el rango de lo razonable es muy ámplio. Estirar las estimaciones, dentro de lo razonable, para dar una imagen más favorable no necesariamente es manipular la contabilidad... o sí?

Saludos

José Ant. Avellaneda dijo...

Anónimo,

Gracias por tu comentario aunque no estoy del todo de acuerdo en tu última afirmación.

Estirar - o encoger - las estimaciones dentro de lo permitido es "manipular", si se hace dentro de la subjetividad o buscando un determinado objetivo.

El NPGC y en altiguo PGC daban un margen de maniobra al contable para que pudiera aproximarse a la realidad de su empresa, puesto que con una norma rígida no podría conseguirse. Tener ese margen no quiere decir que todo el sesgo se incline hacia el mismo lado.

Los nuevos 7 principios contables (al igual que los 9 anteriores) en caso de conflicto señalan que "deberá prevalecer el que mejor conduzca a la imagen fiel", fín último de la contabilidad.

La contabilidad es "objetividad", ahora bien, entiendo que la objetividad en algunos casos sea subjetiva.

j.a.

Chema dijo...

Buenas, soy Chema/Anónimo (perdón, pero soy bastante analfa-informático, ni siquiera sabía cómo poner mi nombre...). Creo que este es un buen tema de debate, del que seguro que podré sacar conslusiones positivas.

Desde mi punto de vista, si las estimaciones son razonables, por muy subjetivas o sesgadas que parezca, son aceptables. Además, es imposible determinar si el sesgo existe o si se inclina siempre hacia el mismo lado (qué lado es ese?). Se tiende a pensar que la opción más conservadora es simpre la más aconsejable, pero no tiene porqué representar la imagen fiel. Al no prevalecer el principio de prudencia, no debería haber necesidad de tomar siempre esta opción más conservadora.

El verdadero problema es que creo que no existe forma alguna de determinar si esta subjetividad razonable es correcta o no. Podríamos analizar las cuentas de las principales empresas del país en los próximos 10 años buscando cambios de criterio, diferencias temporales o permanentes en el impuesto o ajustes contra resultados de ejercicio anteriores, pero no creo que vieramos gran cosa.

En definitiva, sí estoy de acuerdo contigo en la subjetividad objetiva (u objetividad subjetiva) de la contabilidad.

Gracias por el intercambio de ideas. Un saludo.
Chema

José Ant. Avellaneda dijo...

Chema/Anónimo (jejeje)

No soy excesivamente "fundamentalista", por lo que coincido en lo que dices: "si las estimaciones son razonables, por muy subjetivas o sesgadas que parezca, son aceptables". Es decir, si se buscaba la imagen fiel, que salga como tenga que salir.

Por otro lado, en una ocasión me comentaron, en relación a dos grandes bancos, que uno siempre contabilizaba las amortizaciones utilizando los coeficientes máximos y otro utilizando los coeficientes mínimos (no me aclararon que bancos eran porque sus cuentas son públicas y uno puede comprobarlo por sí mismo). Supongo que ya sabes la diferencia entre amortizar al máximo - menos beneficio y menos impuestos- o amortizar al mínimo - más beneficio y más impuestos-.

Si ambos bancos lo hacen dentro del convencimiento de que sus activos se deprecian a la velocidad que dicen, nada que objetar, ahora bien, si no hacen para influir en las cuentas que presentan y para dar una falsa impresión al mercado, a sus accionistas o a un futuro comprador (no sé, no sé).

Eso de la opción más conservadora nos lo han "metido" a través del PGC - siempre en protección de acreedores y bancos - y no siempre es correcto, al igual que todos los empresarios no tienen una misma adversión al riesgo sus contabilidades también deben tener una sensibilidad distinta. El nuevo PGC, más anglosajón, parece que intenta solucionarlo parcialmente.

Gracias por el debate generado.

j.a.